domingo, 1 de noviembre de 2009

HAY TANTA HERRUMBRE


Hay tanta herrumbre
en los sonajeros de los niños
y tanta telaraña en las ventanas
de los viejos
Nadie tiene tiempo para mirar el sol
la penumbra abre huecos profundos
y el humo camina sin viento
y amanece golpeando las cunas
y borrando lo que algún amigo
había escrito en una esquela
de invitación a cualquier cosa.

Florece el olvido y la flor oscura
silencia los pájaros
como en el presagio de las tempestades.
Las voces más amadas
apagaron sus lámparas
y otras enceguecen los muros
como si todas fueran solamente
tiempo inclinado hacía el suelo.

Nadie canta al pie de una ventana
el día se rompe y por esa herida
se escapa la luz y anochece.
Volaron las palabras hermosas
y en su lugar, mariposas letales
se cruzan equivocadamente.

martes, 27 de octubre de 2009

LA NUBE BLANCA
A la memoria de mi hijo
Fernado Martínez Espinosa

Un día y otro día
sin tí hijo mío.
Y los silencios
y el “por qué” sin sentido
y saber solamente
que fue un asalto en mi camino.

Por qué te adelantaste
hijo mío,
a mi paso final,
quizá ignorabas que este dolor
no tiene semejante
ni cabe en las palabras.

Es el más solitario de todos los dolores
y el eco de su llanto
atraviesa los siglos
así de antiguo y nuevo escalofrío.

Debió cerrarte las pupilas
que me siguen buscando
en este laberinto donde acuno
tu sombra.
En la nube mas alta
te devuelvo a la infancia
y te sigo esperando.

Uno de tantos días


Caratula del último libro editado de la poeta Matilde Espinosa.

lunes, 26 de octubre de 2009


En la agonía del sol
se mueven los despojos
de una tierra que anduvo

lejos de los vendavales
sobre los territorios ardientes.
Tocados por el brillo
de las piedras preciosas
se insinuaban las torres
en la lejanía.
Los elementos elevaron
el himno abierto
a los combates nocturnos.
Los días arrebatados
despoblaban los nidos
y sumergían los árboles
en igual abandono
que a los santuarios del olvido.


Una mujer llamada Matilde