martes, 27 de octubre de 2009

LA NUBE BLANCA
A la memoria de mi hijo
Fernado Martínez Espinosa

Un día y otro día
sin tí hijo mío.
Y los silencios
y el “por qué” sin sentido
y saber solamente
que fue un asalto en mi camino.

Por qué te adelantaste
hijo mío,
a mi paso final,
quizá ignorabas que este dolor
no tiene semejante
ni cabe en las palabras.

Es el más solitario de todos los dolores
y el eco de su llanto
atraviesa los siglos
así de antiguo y nuevo escalofrío.

Debió cerrarte las pupilas
que me siguen buscando
en este laberinto donde acuno
tu sombra.
En la nube mas alta
te devuelvo a la infancia
y te sigo esperando.

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